COMER

El espacio es esencial en nuestro discurso culinario: en Culler somos intérpretes de nuestro territorio, intentamos que el comensal sienta la tierra usando productos que vienen de ella, cocinando nuestro entorno. Nuestro camino gastronómico comienza en un lugar privilegiado y concebimos cada parte del edificio, la cocina, el restaurante entero como continuación del espacio, del paisaje.

La ría de Arousa preside la sala dentro de un edificio minimalista en el que las mesas de la sala, pero también la cocina y otros espacios polivalentes miran desde los amplios ventanales a la ría con Ribeira en la otra orilla, y los islotes de Noro y Vionta como referentes espaciales, todos ellos amenizando la estancia del comensal.

La luz natural, la madera y el cristal priman en el edificio de Culler, quieren ser reflejo del entorno como lo son también nuestros menús y nuestra carta. Somos una prolongación del mar y de la tierra y lo que hacemos es trasladar todo eso a platos en los que el sabor es esencial, pero como todos los sentidos están interconectados, el conjunto de todos ellos importa a la hora de comer, saborear y divertirse en la mesa.